El descanso forma parte del éxito

Más, no siempre es mejor.
Con esta frase podríamos hablar de la frecuencia de entrenamientos. Y es que, muchas personas piensan que por entrenar mucho van a conseguir mejores resultados. Se equivocan, pues sobrealimentan el ejercicio; diezmando el tiempo de descanso, que es vital para el óptimo rendimiento del cuerpo.

Como en muchas ocasiones, este tipo de situaciones se suelen dar en la época en la que nos encontramos: personas que ven cerca el verano y que no habiendo hecho los deberes (en cuanto a vida saludable se refiere) durante el año, quieren solucionarlo en un breve espacio de tiempo. Buscan un mayor resultado físico y suelen encontrar, en los casos más graves, el sobreentrenamiento. Acortan el tiempo de descanso para darle mayor frecuencia a los entrenamientos. Lógicamente el cuerpo no está acostumbrado a semejante nivel de trabajo (especialmente en los casos que vienen de un sedentarismo), por lo que la fatiga aparece y disminuye la productividad del ejercicio.

Por qué es tan importante el descanso?
Cuando tu cuerpo descansa lo suficiente el rendimiento aumenta su nivel durante el entrenamiento. El cuerpo se recupera y se fortalece así mismo en esas fases que dejamos entre un entrenamiento y el siguiente. Por lo tanto, si acortamos ese lapso de tiempo, la fatiga muscular acumulada será mayor.

Los días de descanso son primordiales. Y todavía hay gente que se siente culpable cuando se toma un día libre; y no puede estar más equivocada. Los músculos necesitan repararse, reconstruirse y fortalecerse. El tiempo de recuperación es imprescindible, pues es justo en ese periodo donde el cuerpo se adapta a la tensión que le provoca el estímulo del ejercicio y, además, tiene lugar el efecto REAL del entrenamiento.

Por otra parte, durante el descanso, el cuerpo regenera las reservas de energías gastadas en los entrenamientos anteriores y los tejidos musculares dañados se reparan. Por lo que el organismo se encuentra en plenas condiciones de enfrentarse a un nuevo esfuerzo físico.

No se trata de alargar las jornadas de descanso; haciendo éstas eternas y dejando el entrenamiento en un segundo lugar. Es cuestión de escuchar al cuerpo: saber qué cantidad de estímulo necesita y entender que hay momentos en los que tiene que reposar y asimilar toda la tensión a la que le hemos sometido.

Del mismo modo, también es muy importante respetar el descanso entre series de entrenamiento, ejercicios, etc. El tiempo del mismo tiene que depender de tu objetivo: hipertrofia (mayor descanso), fuerza (menor), etc.

En definitiva, el descanso es tan necesario como esforzarte al máximo en cada entrenamiento e igual que llevar una dieta saludable en tu día a día. Recuerda siempre esta ecuación:

Entrenamiento + Dieta + Descanso = Éxito