Entrenamiento interválico, perfecto para quemar grasa

Combina actividad a máxima y media intensidad que, realizada en 15-20 min, mantiene activo al organismo durante horas

El verano está cada vez más cerca y las ganas por conseguir ese cuerpo estético y definido aumentan. Ganas que, sin lugar a dudas, tenemos que manifestar en forma de ejercicio y una correcta alimentación.
Sin embargo, como pasa en diferentes aspectos de la vida, anteponemos el ‘qué’ al ‘cómo’; y eso, nos hace fracasar. Pensamos que con incorporar el cardio a nuestro entrenamiento es suficiente. Y, en muchas ocasiones, nos equivocamos.

Por ello, en este post os queremos hablar del entrenamiento interválico. Se trata de un entrenamiento idóneo para realizar una correcta quema de grasas que nos haga conseguir esa ansiada definición.

¿En qué consiste el entrenamiento interválico?

Se trata de realizar intervalos, distinguiendo entre dos tipos: de media y de máxima intensidad.
Trabajaremos cualquier ejercicio aeróbico (el que mejor se adapte a nuestras necesidades: correr, salto en comba, bicicleta, etc.) durante 15-20 minutos. Durante ese periodo, por ejemplo, realizaremos el ejercicio durante dos minutos a media intensidad para luego subir a la máxima intensidad el siguiente minuto, y volver a la media intensidad tras ello. Así hasta completar el tiempo del entrenamiento.

La intensidad a la que realicemos el entrenamiento interválico va a depender del estado físico en el que nos encontremos. La fase media siempre estará en torno al 65%-70% de nuestra capacidad; mientras que la máxima rondará el 90% de la misma. Estos porcentajes son muy importantes, porque de nada servirá que realicemos una fase media correcta, pero no lleguemos a esa ‘explosividad’ deseada en la fase de máxima intensidad.

Al hacer que el cuerpo trabaje a cambios de intensidad tan bruscos, es aconsejable que consultemos con un especialista si padecemos de problemas respiratorios y/o cardiacos

¿Qué efectos produce en nuestro cuerpo?

El entrenamiento interválico es un tipo de ejercicio aeróbico que activa muchísimo el metabolismo como consecuencia de esas subidas y bajadas de ritmo que le imprimimos al movimiento. Al necesitar mucha energía en tan breve espacio de tiempo, el organismo requerirá mucha energía; energía que obtendrá de las grasas acumuladas en el mismo.
Pero, sin lugar a dudas, el efecto más notorio es que nuestro organismo se mantendrá activo no sólo durante la consecución del entrenamiento interválico, sino durante muchas horas más.

¿Con qué frecuencia realizarlo?

Al ser un ejercicio que logra que el organismo se mantenga activo hasta bastantes horas después de realizarlo, el entrenamiento interválico es recomendable realizarlo de tres a cuatro veces por semana. Lo más óptimo es combinarlo con otra actividad como boxeo o kickboxing junto a ejercicio de intensidad constante; pues aunque con este entrenamiento quemaremos más grasa, no trabajaremos al mismo nivel en el plano cardiaco/respiratorio como con una actividad constante.

Por lo tanto, el entrenamiento interválico es un método que, realizado correctamente y combinado con una serie de ejercicios funcionales  y una buena alimentación, hará que podamos llegar a esa tonificación muscular que perseguimos.