Dietas milagro, la teletienda de la nutrición

Los termómetros no mienten: el calor ha llegado para quedarse. Con este fenómeno atmosférico, llega la principal consecuencia de los periodos estivales, y es que nos sobra ropa. Es época de lucir los cuerpos que hemos estado trabajando durante todo el año, de poner a prueba ese ‘todo esfuerzo tiene su recompensa’. Sin embargo, hay personas que se olvidan de que todo tiene un proceso y recurren a última hora a las conocidas como ‘dietas milagro’.

Este tipo de dietas consisten básicamente en ‘adelgazar rápido y mal’. Y es común en personas que han descuidado su alimentación durante un largo periodo de tiempo; pecando de sedentarismo durante el mismo. A priori, las dietas milagro pueden parecer efectivas, pero no es oro todo lo que reluce. Todo gran resultado viene precedido por trabajo, esfuerzo y constancia. Algo que se consigue en un breve espacio de tiempo, provocará un resultado igual de efímero.

Las dietas milagro no existen, señor@s. No al menos si queremos que ese aspecto físico que hemos conseguido no se esfume a las primeras de cambio. Tenemos que habituar a nuestro organismo a una vida saludable: activa y nutricionalmente correcta. Los cambios bruscos solo dañarán nuestra salud. La pérdida de peso tiene que equipararse a una maratón, no a una contrarreloj. Un largo camino del que obtener no sólo el resultado, sino los hábitos. Pues son esos hábitos los que harán que el físico mejore; y, junto a él, nuestra salud. Tenemos que habituar al cuerpo; sin imposiciones.

Una característica de estas dietas milagro es la carencia nutricional que conllevan. Suelen estar basadas en grandes cantidades de proteína en detrimento de hidratos de carbono y grasas. Y, como sabemos, nuestro cuerpo necesita de estos tres tipos de macronutrientes para rendir al máximo (por supuesto, acompañados de los micros). Sí es cierto que dependiendo en la fase en la que nos encontremos (volumen o definición), la cantidad de estos, en nuestro día a día, variarán; pero variar no significa restringir.

Aunque ya ha quedado patente nuestra postura respecto a las dietas milagro, aquí os dejamos algunas de sus posibles consecuencias:

  • Deshidratación
  • Sensación de fatiga crónica
  • Aumento de riesgo de lesión
  • Riesgo de trastorno alimenticio

Demasiados ‘contras’ para un resultado que es más aparente que fructífero. No hay atajos; ni milagros. El camino es duro y largo, pero la recompensa merecerá la pena. Ponte en manos de buenos profesionales y no hagas locuras que puedan diezmar el rendimiento de algo que te va a acompañar durante toda tu vida: el cuerpo.

En nuestro centro somos conscientes de la necesidad de esa dupla ‘deporte – nutrición’. Por ello contamos con el Nutritional Coach, un programa personalizado de nutrición deportiva que te servirá para conseguir, de una manera sana y efectiva, los objetivos que te propongas. Acompañado de un coaching que, entre otras cosas, te ayudará a comprender que las dietas milagro no son la solución.